Es bien sabido que vivimos en un paraíso del amarilleo, el sensacionalismo vende y eso lo saben los medios, muchas veces más preocupados en contentar a los patrocinadores que a los lectores, ya que en este juego de la información banal importan más las visitas que se reciben en una noticia que el propio contenido de la misma (un ejemplo reciente es la periodista que se autodespedía con un video de su jefe, preocupado principalmente por las visitas que recibían sus trabajos).
Ayer, mi amigo José Almendros, me hizo llegar esta ilustración titulada “The Science News Cycle” que resume de una manera bastante fidedigna el proceso de tergiversación que sufre un descubrimiento científico hasta que aparece en los medios. Corresponde a una viñeta de la genial página web de humor científico PhDcomics (PhD son las siglas de Philosophiae Doctor, jerga utilizada en los Doctorados de Investigación).
1: El ciclo comienza con una investigación que concluye que dos variables están relacionadas.
Tu investigación: Conclusión: A está relacionado con B con una (p=0.56) dado C, asumiendo D bajo E condiciones.
2: Eso es traducido por la oficina de prensa de tu universidad (sí, tienes una)
“Para publicación inmediata: Científicos encuentran una relación potencial entre A y B (Bajo ciertas condiciones)”.
3: Que es recogido por la prensa como:
“A causa B” dicen los científicos.
4: Que es leído por los internautas así:
-”Los científicos pretenden matarnos de nuevo”
-”¡Oh Díos mío! Lo sabía!”
-”¿Con qué?”5: Entonces los medios se hacen eco de esta manera:
“A causa B siempre. ¿Qué pensará Obama? ¡Lo hemos visto en un blog!”
6: Lo cogen los medios locales:
“Lo que no sabes de A te puede matar. Un asesino entre nosotros…”
7: Y a veces lleva a que tu abuela haga algo estúpido diciendo que “Lo hago para evitar A”.
Esta viñeta de humor no está tan alejada de la realidad, buenos ejemplos de ello son campañas publicitarias de la Industria Alimentaria o incluso rumores que acaban desembocando prácticas no tan adecuadas para nuestra salud.
Un ejemplo reciente ha sido el de una noticia de unos compañeros de universidad, mis colegas de la Facultad de Ciencias del Deporte han publicado dentro del estudio HELENA (Healthy Lifesyle in Europe by nutrition in Adolescense) una relación entre el consumo de chocolate y un menor peso. No es para nada un ataque a su estudio ni mucho menos, lo tomo como ejemplo de este “ciclo de las noticias”
Los titulares han sido del estilo “El chocolate deja de ser un placer prohibido en las dietas” (como si lo fuese) o “Se descubre que el chocolate no engorda”. No quiero decir que esté relacionado, pero resulta curioso cuando el mismo medio en la misma semana publica un reportaje sobre el “Salón del chocolate de Madrid“.
El caso es que durante la propia noticia Jonatan, uno de los doctores explica esta relación:
“Tampoco podemos decir que el chocolate adelgace, porque eso necesitaría otro estudio, y está claro que en grandes cantidades, como todo, engorda, pero lo que está claro es que no es un factor determinante en la obesidad”
Esto es comprensible, tal y como hemos visto en muchas entradas, es realmente difícil encontrar una relación causal directa entre el consumo de un alimento/nutriente con una enfermedad tan multifactorial como la Obesidad.
El consumo de más o menos chocolate se diluye entre el resto de la dieta, la genética y la actividad física de cada una de las personas, por lo que es muy complicado establecer estas relaciones. Es complicado con nutrientes, como por ejemplo Fibra y prevención de cáncer o Azúcar y Sobrepeso… cuanto más con un sólo alimento como el chocolate. Estos resultados son drásticamente diferentes (metodológicamente hablando) a la negación de la relación entre chocolate y granos, ya que como se explica en el post, estos eran estudios de INTERVENCIÓN, no observacionales.
Al igual que pasa con el vino, correlación no tiene por qué conllevar causalidad, y se ha producido un camino muy peculiar con esta bebida al que la viñeta nos expresa:
1: Estudios observacionales relacionan consumo de alcohol moderado con mayor longevidad.
2: Traducido a “El vino alarga la vida” o “El vino, secreto de la eterna juventud”
3: “Sujeto X o Famoso X llega a la vez gracias a que bebe vino y hace flexiones por las mañanas”
4: Tu abuela que no bebía vino antes y sólo tomaba agua, acaba bebiendo 1 copita al día.
Invito nuevamente a leer la entrada “Hemos recomendado el alcohol por encima de nuestras posibilidades” y a echar a continuación un vistazo al centro de información Cerveza y Salud reflexionando sobre sus mensajes.
Cito textualmente un comentario en la noticia del mundo de una internauta “Qwerty1962? que creo que puede ilustrar perfectamente como estas noticias mal interpretadas hacen un flaco favor a la divulgación:
“Lamentablemente durante meses tendremos que estar dando explicaciones en las consultas de que solamente podrían tomar una pequeña dosis de chocolate y no toda la cantidad que quieran. Por otra parte, este tipo de estudios no aporta nada más que la defensa de las marcas publicitarias que lo patrocinan.”
No hace falta remontarnos mucho tiempo para encontrar el reciente caso de la doctora que curó su enfermedad con sus recetas anti-cáncer, (por mucho que sus recetas estén compuestas por alimentos QUE LO PREVIENEN, no existe ninguna evidencia de su curación). Si así fuera estaríamos ante uno de los mayores descubrimiento en Medicina o Dietoterapia de la historia.
Otros buenos ejemplos que guardan un salto considerable entre noticias y evidencia científica pueden ser:
“Los humanos somos cobayas de los cereales transgénicos”
“Ratones con tumores: un estudio afirma que es el efecto de maíz transgénico” (Fotos incluídas)
“La existencia del Yeti es irrefutable”
“Da instrucciones nocturnas a tu cerebro y obedecerá”
…
Estas noticias cuando sufren el salto prensa-consumidor pierden todo el formalismo para convertirse en puras leyendas urbanas: una amiga me hizo llegar ayer una historia de un joven en la Universidad de Kirche con un tumor en el pulmón, a través de una cadena de mails donde describían las propiedades del limón empezó a beber limonada y sus tumores eran más pequeños. Según esta historia la Causalidad es directa e incuestionable.
¿También pudo ser el hecho de ver una película nueva, o empezar a ver una serie de televisión?
Estas cosas me recuerda irremediablemente a esos anuncios tan amarillos que rezan:
“Tomando X, una dieta equlibrada y ejercicio físico adelgazarás”
“Con nuestro plan X, comiendo sano y haciendo algo de deporte adelgazarás.”
Probablemente también sean válidas las siguientes cuestiones:
“Llevar jersey rojo, una dieta equlibrada y ejercicio físico ayuda a adelgazar”
“Sonarse los mocos a la pata coja, comer sano y hacer algo de deporte ayuda a adelgazar”
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